Muchos fisioterapeutas se plantean abrir una clínica de fisioterapia después de unos años trabajando para otros o atendiendo a domicilio. La parte clínica la dominas. Lo que suele frenar es todo lo demás: qué permisos hacen falta, en qué orden se piden, quién inspecciona el local y qué papeles te van a exigir desde el primer paciente.
Esta guía pone orden en todo eso. Repasa los requisitos para abrir una clínica de fisioterapia en España, la autorización sanitaria de tu comunidad autónoma, la licencia del ayuntamiento, el alta en Hacienda y en la Seguridad Social, la protección de datos y lo que conviene mirar en el local antes de firmar. Cada comunidad tiene su propio procedimiento, así que aquí encontrarás la parte común a todo el país y las preguntas que tendrás que hacer en la tuya.
Antes de empezar: consulta propia o clínica con equipo
La primera decisión condiciona casi todas las demás. Una consulta de fisioterapia en la que atiendes tú, con una camilla y quizá alguien en recepción, tiene poco que ver con un centro con tres o cuatro fisioterapeutas, varias salas y un espacio para ejercicio terapéutico.
El Real Decreto 1277/2003, que fija las bases para autorizar los centros sanitarios, llama «consulta de otros profesionales sanitarios» al centro donde un profesional sanitario distinto del médico o del odontólogo realiza actividades sanitarias. Sigue siendo una consulta aunque trabajen más personas, siempre que la atención se centre en una y las demás le den apoyo. Si vais a atender varios fisioterapeutas por igual, tu comunidad te dirá en qué tipo de centro encaja. En los dos casos, el servicio que se autoriza es la oferta asistencial U.59 Fisioterapia.
Piensa también en la forma jurídica. Mucha gente empieza como autónoma y crea una sociedad limitada cuando contrata o se asocia con otro fisio. Una gestoría que conozca el sector sanitario te hace los números de las dos opciones en una tarde.
Requisitos para abrir una clínica de fisioterapia
Antes de hablar del local, repasa lo que tienes que tener tú como profesional y como titular de la actividad. Estos requisitos son iguales en toda España; de una comunidad a otra cambian los formularios, las tasas y los plazos.
Título y colegiación
Para ejercer necesitas el grado (o la antigua diplomatura) en Fisioterapia y estar colegiado en el colegio de fisioterapeutas de tu comunidad autónoma. Si estudiaste fuera, primero tendrás que conseguir el reconocimiento del título. El colegio es, además, un buen sitio para preguntar por los trámites de tu zona.
Seguro de responsabilidad civil
Es obligatorio. El artículo 46 de la Ley 44/2003, de ordenación de las profesiones sanitarias, exige a los profesionales sanitarios que ejercen en el ámbito privado, y a las empresas que prestan servicios sanitarios, un seguro de responsabilidad civil, un aval u otra garantía que cubra los daños que puedan causar a los pacientes. Muchos colegios incluyen o facilitan una póliza colectiva. Si abres un centro, comprueba que cubre al centro como empresa y a todos los profesionales que trabajen en él, y que incluye las técnicas que vas a usar, como la punción seca.
Alta en Hacienda y en la Seguridad Social
Antes de la primera factura tienes que darte de alta en Hacienda con la declaración censal (modelo 036) y en la Seguridad Social, normalmente en el régimen de autónomos. Si contratas a alguien, también tendrás que inscribirte como empresa en la Seguridad Social.
En el Impuesto sobre Actividades Económicas hay un matiz que conviene conocer. El fisioterapeuta que trabaja por su cuenta, sin estructura de centro, se da de alta en el grupo 836 de la sección segunda. Cuando la actividad se presta a través de un centro, Hacienda la considera empresarial: en la consulta vinculante V0711-20, sobre una fisioterapeuta que abría un centro y al principio iba a trabajar sola, la Dirección General de Tributos concluyó que correspondía el epígrafe 942.9 de la sección primera, el de otros servicios sanitarios sin internado. Coméntalo con tu gestoría antes de presentar el alta.
En cuanto al IVA, la asistencia sanitaria que prestan los fisioterapeutas para diagnosticar, prevenir o tratar enfermedades está exenta (artículo 20.1.3.º de la Ley 37/1992). Las facturas de las sesiones se emiten sin IVA, indicando la exención. La venta de productos sigue sus propias reglas.
Protección de datos desde el primer paciente
Vas a tratar datos de salud, que el Reglamento General de Protección de Datos considera una categoría especial. Eso tiene consecuencias prácticas desde el primer día:
- tienes que llevar un registro de las actividades de tratamiento (artículo 30 del RGPD), porque la excepción para empresas de menos de 250 trabajadores no se aplica cuando se tratan datos de salud;
- debes informar a cada paciente de quién trata sus datos, para qué y cómo puede ejercer sus derechos;
- con cada proveedor que acceda a esos datos (el programa de gestión, la gestoría, el servicio informático) firmas un contrato de encargado del tratamiento;
- los centros sanitarios obligados a llevar historias clínicas tienen que nombrar un delegado de protección de datos, según el artículo 34 de la Ley Orgánica 3/2018. La ley deja fuera a los profesionales que ejercen a título individual: si trabajas solo no te hace falta, y una clínica con varios profesionales, en principio, sí lo necesita.
La Agencia Española de Protección de Datos tiene una guía para profesionales del sector sanitario que explica con ejemplos la base legal del tratamiento, quién puede acceder a la historia clínica y cómo atender los derechos de los pacientes.
Residuos sanitarios
Si haces punción seca o cualquier técnica con agujas, necesitarás contenedores para objetos punzantes y un gestor autorizado que los retire. La normativa de residuos sanitarios es autonómica, así que pregunta en tu comunidad cómo se clasifican y cada cuánto hay que retirarlos.
La autorización sanitaria y la licencia del ayuntamiento
Suele ser el trámite que más tiempo lleva. El Real Decreto 1277/2003 establece que las comunidades autónomas autorizan la instalación, el funcionamiento, la modificación y el cierre de todos los centros sanitarios. La autorización sanitaria de funcionamiento se pide antes de empezar a atender, para cada centro y para cada servicio que ofrezca, y cada comunidad decide si hay que renovarla y cada cuánto.
Algunas comunidades piden además una autorización de instalación cuando el centro es nuevo y hay obra o cambios importantes en el local. Más adelante, si cambias la estructura, el titular o los servicios (porque añades una sala de ejercicio o pasas de autónomo a sociedad, por ejemplo), tendrás que pedir una autorización de modificación.
En la práctica, la consejería revisa la documentación del local y del titular, y lo habitual es que haga una inspección antes de resolver. Cuando te la conceden, el centro queda inscrito en el registro de centros sanitarios y tiene que colocar en un lugar visible el distintivo que acredita la autorización (artículo 6 del mismo real decreto).
La licencia del ayuntamiento va por otro camino. Según el municipio será una licencia de actividad, una comunicación previa o una declaración responsable. El mismo real decreto dice que, cuando otro organismo tenga que autorizar la puesta en marcha de un centro sanitario, antes debe comprobar que cuenta con la autorización de funcionamiento. Por eso conviene preguntar en el ayuntamiento y en la consejería en qué orden quieren los papeles antes de empezar la obra.
El local: qué mirar antes de firmar el alquiler
Muchos problemas de las clínicas nuevas empiezan con un local mal elegido. Antes de firmar el contrato, pregunta en el ayuntamiento si el uso sanitario está permitido en ese inmueble, revisa los estatutos de la comunidad de propietarios y pide a la consejería los requisitos técnicos de tu comunidad para centros sin internamiento. Suelen hablar de la distribución de los espacios, la accesibilidad, la ventilación y la iluminación, el lavamanos en las zonas de tratamiento y el almacenamiento del material.
Visita el local pensando como un paciente. ¿Puede entrar una persona con muletas sin subir escalones? ¿Hay sitio para esperar sentado? ¿Se oye desde la sala de espera lo que se habla en la sala de tratamiento? Un bajo que antes fue una tienda puede necesitar más obra de la que parece para separar boxes, aislar el ruido y hacer un aseo accesible. Si negocias el alquiler, intenta que el contrato no empiece a contar hasta que tengas los permisos, o pide unos meses de carencia.
Equipamiento y gastos para montar una clínica de fisioterapia
Lo que cuesta montar una clínica de fisioterapia depende sobre todo de la obra y de la aparatología, y por eso una cifra general sirve de poco. Lo útil es apuntar todas las partidas en una hoja de cálculo y pedir tres presupuestos de cada una:
- fianza, alquiler y reforma del local, con el proyecto técnico si la consejería lo pide;
- camillas, sillas, material de ejercicio terapéutico y la aparatología que vayas a usar desde el principio;
- tasas de la autorización sanitaria y de la licencia municipal;
- colegiación, seguro de responsabilidad civil y seguro del local;
- gestoría, protección de datos y retirada de residuos sanitarios;
- programa de gestión, web y rótulo del centro;
- un colchón para los primeros meses, cuando la agenda todavía no está llena.
La aparatología se puede ir ampliando. Empieza con lo que usas de verdad en tus tratamientos y compra el resto cuando veas qué te piden los pacientes.
Los papeles del día a día: historia clínica, consentimientos y facturas
Con la clínica abierta empiezan las obligaciones de cada sesión, y conviene tenerlas resueltas antes de que llegue el primer paciente.
La historia clínica se conserva como mínimo cinco años desde el alta de cada proceso asistencial (artículo 17 de la Ley 41/2002), y algunas comunidades alargan el plazo para parte de la documentación: en Cataluña, por ejemplo, los consentimientos informados y los informes de alta se guardan quince años. El consentimiento del paciente es verbal por regla general, pero tiene que constar por escrito en los procedimientos invasivos o con riesgos notables (artículo 8 de la misma ley), como la punción seca. Si lo resuelves desde el principio con un consentimiento informado con firma digital, te ahorras imprimir, escanear y archivar.
Si facturas con un programa, tendrá que cumplir con VeriFactu. El Real Decreto 1007/2023 exige que cada factura genere un registro encadenado que no se puede alterar, y las fechas en vigor son el 1 de enero de 2027 para las sociedades y el 1 de julio de 2027 para el resto, autónomos incluidos. En octubre de 2026 Hacienda anunció que quiere retrasarlas a octubre de 2028, pero mientras no se publique en el BOE cuentan las de 2027. Una clínica que abre ahora puede empezar directamente con un sistema de facturación VeriFactu para fisioterapeutas y ahorrarse el cambio de herramienta al cabo de unos meses.
Cómo conseguir los primeros pacientes
Al principio llegan sobre todo pacientes de tu entorno y de los profesionales con los que ya trabajabas. Para que te encuentre el resto:
- crea la ficha de tu clínica en Google (Perfil de Empresa) con la dirección, el horario, fotos reales del local y la categoría de fisioterapeuta, y pide a tus pacientes que dejen su opinión;
- pon un enlace de reservas en tu web y en esa ficha, para que puedan pedir hora cuando tú estás tratando;
- presenta la clínica a médicos, traumatólogos, podólogos, entrenadores y clubes deportivos de la zona;
- activa los recordatorios por WhatsApp desde el primer día, porque un hueco vacío duele más cuando la agenda todavía está a medio llenar.
El orden de los pasos, de la idea a la inauguración
El calendario exacto depende de tu comunidad y de la obra, pero este orden evita la mayoría de los atascos:
- Colégiate, si aún no lo estás, y contrata el seguro de responsabilidad civil.
- Decide si empiezas como autónomo o con una sociedad y elige gestoría.
- Antes de firmar el alquiler, confirma en el ayuntamiento que el local admite uso sanitario y pide a la consejería los requisitos técnicos.
- Encarga el proyecto, haz la obra y tramita la licencia o la declaración responsable del ayuntamiento.
- Solicita la autorización sanitaria de funcionamiento y prepara la inspección. En algunos municipios estos dos últimos pasos van al revés: pregúntalo antes.
- Date de alta en Hacienda y en la Seguridad Social antes de la primera factura.
- Deja lista la protección de datos: registro de actividades, información a los pacientes y contratos con los proveedores.
- Configura el programa de gestión, la agenda y las plantillas de consentimiento, y abre las reservas.
My Fisio Agenda para tu nueva clínica
Cuando falte poco para abrir, el software para clínicas de fisioterapia de My Fisio Agenda te deja la parte administrativa resuelta desde el primer paciente:
- la agenda de todo el equipo en tiempo real, con salas, sesiones recurrentes y bloqueos de horas;
- historia clínica por sesión, privada y cifrada, con campos propios y archivos del paciente;
- consentimientos informados con firma digital en el móvil o la tablet, para adultos y para menores;
- recordatorios automáticos por WhatsApp con botones para confirmar o anular la cita;
- una agenda pública de reservas con enlace propio, que puedes poner en tu web;
- facturación preparada para VeriFactu con la exención de IVA sanitaria, facturas del centro o de cada fisio, comisiones y liquidaciones;
- servidores en la Unión Europea, copias diarias cifradas y contrato de encargo del tratamiento.
Los planes de centro admiten hasta 5, 10 o 15 fisioterapeutas y cuestan de 99,99 € a 159,99 € al mes, sin permanencia y con el IVA aparte. Si de momento vas a trabajar solo, los planes para profesionales empiezan en 4,99 € al mes. Puedes probarlo 1 mes gratis, sin tarjeta, y dejar la agenda preparada mientras terminan la obra.
Preguntas frecuentes sobre cómo abrir una clínica de fisioterapia
Respuestas cortas a las dudas más habituales de quien está a punto de abrir su propio centro.
¿Qué necesito para abrir una clínica de fisioterapia?
El título de Fisioterapia, estar colegiado, un seguro de responsabilidad civil, el alta en Hacienda y en la Seguridad Social, la autorización sanitaria de funcionamiento de tu comunidad autónoma, la licencia o declaración responsable del ayuntamiento y la protección de datos en regla. Cada comunidad fija además sus requisitos técnicos para el local.
¿Cuánto tarda la autorización sanitaria?
Depende de la comunidad autónoma, de si hay obra y de cuándo pueda hacerse la inspección. Pregunta en la consejería de sanidad el plazo de resolución antes de firmar el alquiler y, si puedes, negocia que el contrato no empiece a contar hasta que tengas los permisos.
¿Tengo que cobrar IVA en las sesiones de fisioterapia?
No. La asistencia sanitaria de los fisioterapeutas para diagnosticar, prevenir o tratar enfermedades está exenta de IVA según el artículo 20.1.3.º de la Ley 37/1992. La factura se emite sin IVA e indicando la exención. La venta de productos sigue sus propias reglas.
¿Qué epígrafe del IAE corresponde a una clínica de fisioterapia?
Si trabajas por tu cuenta sin estructura de centro, el grupo 836 de la sección segunda. Si la actividad se presta a través de un centro, la Dirección General de Tributos considera que es empresarial y le corresponde el epígrafe 942.9 de la sección primera (consulta vinculante V0711-20). Confírmalo con tu gestoría.
¿Una clínica de fisioterapia necesita delegado de protección de datos?
El artículo 34 de la Ley Orgánica 3/2018 obliga a nombrarlo a los centros sanitarios que deben llevar historias clínicas, y deja fuera a los profesionales que ejercen a título individual. Si trabajas solo no lo necesitas; una clínica con varios profesionales, en principio, sí.
¿Puedo abrir una consulta de fisioterapia en mi casa?
Depende de tu ayuntamiento y de tu comunidad autónoma. La vivienda tiene que admitir el uso sanitario y cumplir los mismos requisitos técnicos que cualquier centro, y necesitarás igualmente la autorización sanitaria. Los estatutos de la comunidad de propietarios también pueden limitarlo, así que consúltalo antes de invertir en la obra.
¿Qué programa necesito para gestionar una clínica de fisioterapia?
Uno que reúna la agenda de todo el equipo, la historia clínica, los consentimientos firmados, los recordatorios y la facturación preparada para VeriFactu. My Fisio Agenda tiene planes de centro para 5, 10 o 15 fisioterapeutas y se puede probar 1 mes gratis, sin tarjeta.
My Fisio Agenda