Cuando abriste la consulta pusiste 40 € por sesión porque era lo que cobraba la clínica en la que trabajabas antes. A los pocos meses haces cuentas: entre el alquiler, la cuota de autónomos, el colegio y el material, de cada sesión te queda bastante menos de lo que pensabas. Trabajas más horas que cuando estabas por cuenta ajena y no ganas más.
Para saber cuánto cobrar por sesión de fisioterapia necesitas tres números que solo tú conoces: lo que te cuesta tener la consulta abierta, las sesiones que puedes hacer de verdad en un mes y lo que quieres ganar. En esta guía tienes el cálculo paso a paso con un ejemplo, qué hacer con los impuestos, los bonos y las subidas de precio, y lo que dicen la ley y el código deontológico sobre lo que cobras.
Lo que te cuesta tener la consulta abierta cada mes
Empieza por los gastos fijos, los que pagas aunque una semana no venga nadie. Saca los recibos de los últimos tres meses y apunta la media de cada uno:
- el alquiler de la consulta, o lo que pagas a una clínica o a un centro deportivo por usar su sala;
- la cuota de autónomos. Desde 2023 depende de tus rendimientos netos, así que conviene revisarla cuando cambian tus ingresos;
- el colegio profesional y el seguro de responsabilidad civil, que en la sanidad privada es obligatorio;
- la gestoría, el programa de gestión, el teléfono e internet;
- la luz, el agua y la limpieza, si no van incluidas en el alquiler;
- la formación y el equipo (la camilla, el aparato de electroterapia o las agujas de punción seca), repartidos entre los meses que te van a durar.
Después están los gastos que crecen con cada paciente: sábanas de papel, cremas, vendajes, la lavandería de las toallas. Son pocos euros por sesión, pero súmalos. Y si pagas publicidad, apunta también lo que gastas al mes.
Cuántas sesiones puedes cobrar de verdad
Aquí falla la mayoría de los cálculos. Una semana de 40 horas no son 40 sesiones, porque hay mucho tiempo que nadie te paga:
- las vacaciones, los festivos y los días de formación. Con cuatro semanas de vacaciones, unos diez festivos y algún curso, salen unas 45 semanas de trabajo al año;
- el papeleo: historias clínicas, facturas, llamadas y mensajes para cambiar citas;
- los huecos que no llenas y los pacientes que faltan o anulan a última hora.
La cuenta es sencilla. Toma las horas que reservas cada semana para atender, multiplícalas por el porcentaje de la agenda que sueles llenar y por las semanas que trabajas al año, y divide entre doce. Si como fisioterapeuta autónomo todavía no tienes historial, empieza con un 70 o un 75 % y ajústalo a los tres meses con tus datos reales.
Cómo calcular el precio de la sesión de fisioterapia
Con esos datos, el precio de la sesión de fisioterapia que necesitas cabe en una línea:
precio mínimo = (gastos fijos del mes + lo que quieres ganar antes de impuestos) ÷ sesiones que cobras al mes
Lo que quieres ganar tiene que ir antes del IRPF. Para no quedarte corto, divide lo que quieres que te quede entre 0,8: así reservas el 20 % que adelantas a Hacienda cada trimestre con el modelo 130 si estás en estimación directa. Lo que pagues al final del año puede salir algo más alto o más bajo, pero como colchón funciona.
Un ejemplo con números
Pongamos una consulta alquilada en una ciudad mediana. Las cifras son de ejemplo; cambia cada una por la tuya:
- gastos fijos de 1.210 € al mes: 600 de alquiler, 300 de cuota de autónomos, 50 de colegio y seguro, 70 de gestoría, 60 de programa, teléfono e internet, 80 de material y lavandería y 50 de formación;
- quieres que te queden 1.800 € al mes, así que necesitas ganar 2.250 € antes del IRPF (1.800 ÷ 0,8);
- reservas 30 horas a la semana para sesiones de una hora, llenas el 75 % y trabajas 45 semanas al año: 30 × 0,75 × 45 ÷ 12 = unas 84 sesiones al mes.
El precio mínimo sale de dividir 3.460 € (1.210 + 2.250) entre 84 sesiones: 41,19 €. Por debajo de esa cifra, cada sesión te cuesta dinero. Por encima, lo que sobra es margen para los meses flojos, para una baja o para cambiar la camilla cuando toque.
Fíjate en lo que pesa la ocupación. Si llenas solo el 60 % de las horas, salen unas 67 sesiones al mes y el precio mínimo sube a 51,64 €. Bajar el alquiler 100 € al mes, en cambio, solo te ahorra 1,19 € por sesión. Llenar los huecos y que los pacientes no falten mueve tu precio mucho más que recortar gastos pequeños.
Si trabajas en un centro que se queda una parte
Si pasas consulta en un centro que se queda un porcentaje de cada sesión, haz el cálculo con lo que te llega a ti. Con un precio de 50 € y una comisión del 40 %, a ti te quedan 30 € por sesión. Repite la cuenta con tus gastos, que serán menos si no pagas alquiler, y mira si esos 30 € te alcanzan. Si no llegan, toca hablar del precio o del porcentaje con el centro.
IVA, IRPF y lo que conviene apartar
La asistencia sanitaria que haces como fisioterapeuta está exenta de IVA por el artículo 20.Uno.3.º de la Ley 37/1992, así que el precio que cobras al paciente no lleva IVA. Ojo con lo que no es tratamiento: las clases de pilates como actividad deportiva, los masajes de relajación o los estéticos y los entrenamientos personales van al 21 %, y el precio tiene que llevarlo incluido. Lo tienes explicado con ejemplos y consultas de Hacienda en la guía sobre el IVA en fisioterapia.
Con el IRPF depende de a quién factures. Al paciente particular no le aplicas retención. Si facturas a una empresa, a un club o a otra clínica, te retendrán un 15 %, o un 7 % el año en que empiezas y los dos siguientes si se lo comunicas por escrito. Ese dinero no se pierde, porque lo descuentas en la declaración de la renta, pero tarda en volver: tenlo en cuenta cuando pactes lo que cobras a un centro.
Y aparta cada mes el dinero de los impuestos en otra cuenta. Es la forma más sencilla de que el pago del trimestre no te pille sin saldo.
Mira las tarifas de fisioterapia de tu zona, sin copiarlas
Con tu precio mínimo ya calculado, mira lo que cobran otras consultas cerca de la tuya. No vas a encontrar una tabla oficial: desde 2009, el artículo 14 de la Ley de Colegios Profesionales prohíbe a los colegios publicar baremos orientativos o cualquier recomendación sobre honorarios. Cada fisio pone su precio.
Al comparar tarifas de fisioterapia, fíjate en lo que incluye cada precio:
- cuánto dura la sesión, porque 45 minutos y una hora no se pueden comparar a la par;
- si la primera visita tiene un precio propio y cuánto dura;
- si es fisioterapia general o una especialidad con formación propia, como el suelo pélvico, la neurológica o la punción seca;
- si hay bonos y a cuánto sale la sesión con ellos.
Si tu precio mínimo queda muy por encima de lo que se cobra en tu zona, toca revisar los gastos, sobre todo el alquiler, o buscar cómo llenar más horas. Bajar el precio para parecerte a los demás te obliga a trabajar más para ganar lo mismo.
Precio según la duración y el tipo de sesión
Si haces sesiones de distinta duración, procura que el precio por minuto sea parecido. Una sesión de 30 minutos a mitad de precio que la de una hora casi nunca sale a cuenta, porque el tiempo entre un paciente y el siguiente (cambiar la sábana, lavarte las manos, apuntar la sesión) es el mismo.
Hay casos que conviene separar:
- la primera visita, con la valoración y la historia clínica, suele durar más y puede tener su propio precio;
- los domicilios. Suma al precio el tiempo de ir y volver: si entre la ida y la vuelta se te van 40 minutos, esos minutos también cuentan, aunque no estés con el paciente;
- las técnicas que te han exigido una formación cara, como la punción seca o el suelo pélvico, pueden llevar un precio más alto si en tu zona se paga;
- el material que el paciente se lleva a casa para seguir el tratamiento. El código deontológico solo te deja cobrarlo a lo que te costó, sin recargo, y no te permite vender directamente productos con finalidad terapéutica.
Bonos de sesiones: cuándo tienen sentido
Un bono de sesiones encaja cuando el tratamiento tiene un número de sesiones claro: una rehabilitación de rodilla, un dolor lumbar que vas a seguir durante un mes o un grupo de ejercicio. El paciente paga de una vez y se compromete a venir, y tú sabes cómo irá la agenda las próximas semanas.
El descuento sale de tu margen, así que haz la cuenta antes de ponerlo. Siguiendo con el ejemplo, si la sesión suelta cuesta 48 € y vendes un bono de 10 por 440 €, cada sesión del bono sale a 44 €, todavía por encima del mínimo de 41,19 €. Un bono de 10 por 390 €, a 39 € la sesión, te haría perder dinero en cada visita.
Deja por escrito cuánto tiempo tiene el paciente para gastar el bono y qué pasa si no termina el tratamiento. Piensa también en cómo lo ofreces. Proponerlo en consulta, cuando el plan de tratamiento lo pide, es informar al paciente. Anunciarlo como reclamo («10 sesiones al precio de 8») se acerca a lo que el código deontológico considera contrario a la deontología, que es atraer pacientes con publicidad basada en el precio. Si quieres ver cómo se llevan en el día a día, aquí tienes cómo funcionan los bonos de sesiones de fisioterapia en el programa.
Lo que dicen la ley y el código deontológico sobre los honorarios
El Código de la Deontología de la Fisioterapia Española dedica varios artículos a lo que cobras. El 86 pide que los honorarios sean «dignos, proporcionados y no abusivos», y te permite no cobrar a un paciente cuando lo consideres conveniente, siempre que no sea competencia desleal. El 81.2 considera contrario a la deontología atraer pacientes con publicidad basada en los precios de los tratamientos. Precios claros, sí. Carteles de «primera sesión gratis» o «la sesión más barata del barrio», no.
La ley de consumidores también cuenta. El artículo 60 de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios obliga a dar el precio total, con los impuestos incluidos, antes de que la persona se comprometa. Ten tus precios en la web, en la recepción o en tu enlace de reservas, y dilos antes de empezar la primera sesión, también el de la valoración. Así nadie se lleva una sorpresa al pagar.
Cuándo y cómo subir el precio
Revisa tus números una vez al año, por ejemplo en enero, que es cuando suelen cambiar el alquiler y la cuota. Si el precio mínimo ha subido, sube también el precio. Unos euros cada año se aceptan mejor que un salto grande cada cuatro.
Para subir el precio sin perder pacientes:
- Avisa con un mes de antelación: en persona, con un cartel en la recepción y con un mensaje a quienes vienen a menudo.
- Explícalo en una frase y sin disculparte. Han subido los costes y quieres seguir dando el mismo tiempo a cada paciente.
- Respeta el precio de los bonos ya pagados y de los tratamientos que ya habías presupuestado.
- Aplica la tarifa nueva a todos a la vez, para no tener que recordar quién paga qué.
Revisa tus números cada mes
Un precio bien calculado se estropea si después no miras qué pasa. Una vez al mes, repasa:
- cuánto has cobrado de verdad y cuánto te deben todavía;
- el ticket medio, lo que cobras de media por sesión. Si baja, puede que estés haciendo demasiados descuentos o sesiones más cortas sin darte cuenta;
- qué días y qué horas se quedan vacíos, para moverlos o llenarlos;
- cuántas sesiones has hecho frente a las que necesitabas para cubrir el mes.
My Fisio Agenda: precios, cobros y bonos en un solo programa
My Fisio Agenda es un software para fisioterapeutas hecho en España que te ahorra hacer a mano buena parte de esta guía:
- cada centro de trabajo tiene su precio por defecto, que se pone solo en la primera cita de un paciente nuevo. A los que ya vienen, la app les propone el precio de su última sesión, así que el día que subas la tarifa basta con cambiarlo en su siguiente cita;
- si trabajas en un centro con comisión, cada sesión enseña el precio total y lo que te queda a ti;
- apuntas cobros completos o parciales con su método de pago y ves lo que queda pendiente. También puedes añadir extras o descuentos a una sesión;
- los bonos calculan solos el precio por sesión y llevan la cuenta de las que quedan;
- en Estadísticas ves lo cobrado y la previsión del mes, el ticket medio y las sesiones por día de la semana y por tipo de sesión, y puedes descontar el porcentaje de impuestos que quieras para ver tu beneficio. El informe en PDF suma lo cobrado en el período, igual que las estadísticas;
- en tu enlace de reservas puedes enseñar un precio orientativo, para que el paciente lo sepa antes de pedir cita;
- las facturas salen con la exención de IVA sanitaria y la retención de IRPF que corresponda.
Los planes no tienen permanencia: Semilla cuesta 4,99 € al mes (hasta 15 pacientes), Júnior 19,99 € con pacientes ilimitados y Sénior 29,99 €, con el IVA aparte. Para clínicas hay planes para equipos de hasta 5, 10 o 15 fisios. Puedes probarlo 1 mes gratis, sin tarjeta, con tus pacientes de verdad.
Preguntas frecuentes sobre cuánto cobrar por sesión de fisioterapia
Las dudas que más nos plantean los fisios cuando ponen precio a sus sesiones.
¿Cuánto cobra un fisioterapeuta por sesión?
Depende de la zona, de lo que dure la sesión y de lo que incluya, y no hay una tarifa oficial: la Ley de Colegios Profesionales prohíbe a los colegios publicar baremos orientativos. Para saber cuánto cobrar tú, suma tus gastos fijos del mes y lo que quieres ganar antes de impuestos, divídelo entre las sesiones que cobras al mes y compara el resultado con los precios de tu zona.
¿La sesión de fisioterapia lleva IVA?
Si es asistencia sanitaria, es decir, diagnóstico, prevención o tratamiento hechos por un fisioterapeuta, está exenta de IVA por el artículo 20.Uno.3.º de la Ley 37/1992. Los servicios que no son tratamiento, como el pilates como actividad deportiva o los masajes de relajación, van al 21 %.
¿Puedo anunciar mis precios o hacer ofertas?
Tienes que informar del precio: la ley de consumidores pide dar el precio total, con impuestos, antes de que el paciente se comprometa. Lo que el código deontológico de la fisioterapia considera contrario a la deontología es atraer pacientes con publicidad basada en los precios, como «primera sesión gratis» o «sesión a mitad de precio».
¿Cuánto descuento hago en un bono de sesiones?
El que te permitan tus números. Divide el precio del bono entre su número de sesiones y comprueba que el resultado sigue por encima de tu precio mínimo. Deja por escrito cuánto dura el bono y qué pasa si el paciente no termina el tratamiento.
¿Cobro lo mismo por una sesión de 30 minutos que por una de una hora?
No conviene. Mantén un precio por minuto parecido y recuerda que entre paciente y paciente pierdes el mismo tiempo, dure lo que dure la sesión. La primera visita, que lleva valoración e historia clínica, puede tener su propio precio.
¿Cada cuánto debo revisar mis precios?
Una vez al año, con los gastos actualizados, y siempre que cambie algo grande, como un alquiler nuevo, otra cuota de autónomos o una formación cara. Si subes el precio, avisa con un mes de antelación y respeta los bonos ya pagados.
¿Qué programa me ayuda a controlar precios, cobros y bonos?
My Fisio Agenda guarda el precio de cada centro de trabajo, apunta cobros completos y parciales, calcula el precio por sesión de los bonos y enseña en Estadísticas lo cobrado, la previsión y el ticket medio. Cuesta desde 4,99 € al mes, con el IVA aparte y sin permanencia, y puedes probarlo 1 mes gratis, sin tarjeta.
My Fisio Agenda